Un posible caso de agresividad, aunque lo llamemos "dominancia" o cualquier otra palabra que se nos ocurra para justificar que un perro todavía no ha mordido a nadie, básicamente es un problema de comportamiento.
Si el problema va a mayores es aconsejable en primer lugar, acudir a un equipo de especialistas en comportamiento que descarten problemas veterinarios, después haciendo una historia clínica de aproximadamente dos horas de duración y posteriormente, ya teniendo el diagnóstico correcto, se podrá plantear cuál es la modificación de conducta más adecuada para laa situación.
Diferentes situaciones para intentar solucionar el problema si no es muy grave
Cogerlo y acariciarlo aunque él no quiera, significa que le habituéis a manipularle en distintas situaciones, sobre todo buscar momentos en los que vaya a ser una buena experiencia, no se trata de molestarle cada vez que esta descansando, porque si es así yo también gruñiría.
Voltear a perro y ponerlo panza arriba, aunque en determinado contexto pueda ser útil, se tiende a evitar que una situación de por sí conflictiva, empeore. Si el perro resulta que tiene un problema con nosotros y cada vez que llegamos le ponemos panza arriba, la situación seguramente no es la más adecuada para mejorar el comportamiento... Esta es una de las pruebas del famoso test de Campbell para la elección del cachorro que por cierto, se está dejando de hacer, ya que puede dar una lectura errónea de lo que queremos comprobar. A la mayoría de los cachorros, en un momento determinado y aunque no sean dominantes, les puede "tocar las narices" que les demos la vuelta y les pongamos boca arriba.