Cuando empecé con mi buddy tenía muchas dudas y sobre todo mucha desilusión, ya que veía videos y otros perros y siempre se portaban mejor que el mío, no conseguía hacerle comprender lo que yo quería. Pero a medida que pasaba el tiempo comienzas a ver los resultados, y con una coherencia en el trabajo han llegado antes de lo que pensaba.
De repente un día le pides un tumbado en una determinada situación que hasta el momento era imposible y se mantiene muy pocos segundos, pero lo suficiente como para sentirte bien porque notas que todo el tiempo invertido está empezando a ver la luz. Es como desmoldar una figura de escayola: preparas bien los moldes para que no tenga fugas, haces el preparado de escayola con la proporcion de polvos y agua correcta, rellenas de escayola, esperas que se seque y vas desmoldando poco a poco para no romper la figura, cuando has quitado el molde todavía queda mucho trabajo, lijar imperfecciones y coger pinceles finitos para dibujar la figura, pero aún sin estar terminada ya te puedes hacer una idea de como quedará. Pues con mi perro, como te digo, he tenido más o menos esa sensación, haces ejercicios, le dedicas tiempo y de repente un día ves los resultados, aunque todavía me queda mucho por pulir sé que voy por buen camino.
Yo empecé a enseñarle cosas a buddy desde que llegó a casa, y hemos aprendido los dos a la par (es el primer perro que tengo en casa) y si algo he aprendido en este tiempo es que merece mucho la pena el esfuerzo.
Solemos decir que estos enanos son muy cabezones, probablemente lo sean, como ya te digo no he trabajado con otras razas para ver hasta qué punto son o no cabezones, pero creo que una vez han compredido la filosofía del trabajo es muy fácil enseñarles cosas nuevas, quizás sea porque también he aprendido yo cómo explicarle más rápidamente lo que quiero.
Como te decía, al principio desilusiona bastante, y no ves los resultados hasta que no has trabajado un tiempo con él. porqué? Creo que el principal problema es nuestra inexperiencia en estos temas. No comprendemos que todavía es un cachorro y esperamos mucho de él, no sabemos actuar en determinadas situaciones, no tenemos claro como empezar y como ir subiendo progresivamente los niveles de dificultad y exigencia, o bien nos aburrimos a las primeras de cambio al no ver los resultados inmediatamente.
Llega un cachorro a casa (lamentablemente en muchas ocasiones con menos edad de la que debería de tener), y queremos que no muerda los muebles, que no haga sus cosas en cualquier lado, que no llore, que no nos muerda las manos y los pantalones, que nos responda cuando le llamamos, que no salte encima de la gente, que no ladre cuando suena el timbre y un largo etcétera, pero sin embargo nos da pereza dedicarle un poco de nuestro tiempo a comprenderlo y mantenerlo ocupado fisica y psiquicamente, y si le dedicamos tiempo enseguida nos entran las prisas, pensamos que hace las cosas por fastidiarnos y que es un cabeza cuadrada que nunca aprenderá. Es como si a mi hijo, que ahora tiene siete meses, me obsesionase con enseñarle a hacer caca sin pañal o que andase o que no llorase cuando demanda compañia. No intento humanizar al perro, sino simplemente usar esta comparativa para mostraros que todo tiene su tiempo y su dedicación y a veces, sobre todo con cachorros, intentamos pedirle peras al olmo.
Y todo este royo para qué? te preguntarás carlosdiez. Pues para intentar haceros ver que debéis ser pacientes y perseverantes.
Y ahora voy al turron:
Quieres que tu perro esté tranquilo cuando lo cepillas?
a) Es un cachorro? cachorro y tranquilidad son dos cosas difíciles de unir verdad?, eso lo tienes que tener en cuenta y no estar 20 minutos dale que te pego con el cepillo.
b) Has conseguido que esté tranquilo en algún momento sin utilizar el cepillo? muchas veces ven el cepillo y al tener experiencias anteriores estresantes o bien relacionadas con el juego (intentar coger el cepillo es un juego para ellos) lo que menos van a querer es quedarse quietos.
c) Cuando utilizamos el cepillo generalmente es para quitarle nudos y algún que otro tirón. ¿has utilizado el cepillo para peinarlo sin quitar nudos?
Respondiendo a estas preguntas podrás hacerte una idea de si hasta ahora has estado utilizando correctamente el cepillo o no. Aún así te comentaré unas pautas.
1º .- Tenemos que aprender cuales son los momentos de especial excitación de nuestro cachorro para no utilizarlos si queremos que esté relajado, es decir, buscar los momentos en los que en perro sepamos que va a estar tranquilo.
No utilizaremos los momentos en los que el perro está dormido, debemos respetar su descanso. Pero por el contrario, seguro que hay momentos del día en los que lo cogemos en nuestro regazo y al acariciarlo se nos queda en trance.
2º .- Tener un cepillo a mano en estos momentos para alternar nuestras caricias con el paso del cepillo. En este caso no nos pararemos a quitar nudos, y pasamos el cepillo muy suavemente de tal forma que al igual que nuestra mano sea algo relajante.
3º .- Poco a poco lo acostubramos a los pequeños tironcitos de los nudos, como es lógico, y tuviese el pelo muy largo cogeríamos con la mano izquierda la base del nudo para no tirar de la piel igual que hacen las madres para peinar a sus niñas de pelo largo.
4º.- Si trabajáis de este modo observaréis muy facilmente cuando lo que estáis haciendo le molesta (que no duele, nunca debemos pegar tirones que produzcan dolor). Yo personalmente (como véis en el video hay un momento en el que buddy gira la cabeza aunque no llega a levantarse), suelo parar o bien cambio a otro lugar o si vuelvo a la zona procuro tener mas cuidado.
5º.- Creo que lo más importante:
Saber parar a tiempo
Tenemos que aprender a reconocer las señales de nuestro perro, y saber cuando se está estresando. Si pretendemos que sea una experiencia relajante, todo lo que no sea relax será tirar piedras sobre nuestro propio tejado.
Como os imaginaréis después de hacer comprender a nuestro perro que cepillo=relax lo tendremos más facil para comenzar con la sesión de stripping, y comenzaremos con la cuchilla de stripping desde el punto 1º, una cosa es cepillar y otra arrancar.
Soy partidario de enseñarnos a hacerlo nosotros, pero igualmente os digo que no basta con comprar la cuchilla y arrancar, hay que aprender para no hacer daño al perro y no dañar el pelo. Si nosotros hacemos sesiones de mantenimiento, no tendrá que estar el perro 2 horas en la peluquería, que seguro que no lo tratan con la misma delicadeza que nosotros. Pero claro una de dos, o bien tienes un amigo peluquero que te enseñe o bien os tendréis que gastar el dinero en unos cursos.
A título informativo yo me gasté en las clases el dinero que me hubiese gastado en la peluquería al menos en dos años, y todavía no he aprendido
Perdonar por el ladrillazo.
SALUDOS
Cristóbal Gálvez