Amanda Osborne quien vive en Inglaterra asegura que su perrito le ayuda a hacer frente a su enfermedad

REDACCIÓN.- El perro de raza West Highland White Terrier, mejor conocido como Westie es la mejor compañía y apoyo de una mujer que sufré Parkinson en Inglaterra.

Es ella quien narra los beneficios de su mascota. Amanda Osborne dice que los síntomas del Parkinson, definido como un trastorno neurodegenerativo crónico, han disminuido.

La compañía de ‘Benji’ incluso la ha ayudado a reducción las cantidades de medicamentos que necesita, incluso los médicos que tratan a Amanda han quedado sorprendidos ante esta mejora.

Ellos mismos se han encargado de difundir su caso a todo el mundo y han recomendó a otros pacientes comprar perros para ayudar a los síntomas de esta enfermedad nerviosa e incurable.

Esta es la primera vez que este tipo de efectos se han visto en el Parkinson, y sin embargo se ha demostrado que tener animales domésticos trae beneficios a la salud, ayuda a disminuir la presión arterial, mejora la depresión y reducir las probabilidades de desarrollar alergias.

Una teoría de todo esto es que la responsabilidad de ser dueño de un perro, y el ejercicio que implica, puede tener un efecto sobre la dopamina, la sustancia química del cerebro implicada en el movimiento y áreas de pensamiento del cerebro.

Amanda dice que "Benji" es un perro muy inteligente, ‘cuando siente que algo está mal se acerca a mí para que yo pueda acariciarlo con mi mano, está acción mejora el control muscular y el movimiento’.

Desde los 28 años la mujer presentó síntomas de la enfermedad y ahora 10 años más tarde ha logrado hacer cosas que antes no era capaz, la depresión también se ha ido con la llegada de la mascota a su vida.

Narra "Ahora salimos todos los días. Antes me pasaba tres o más días en la cama. "Benji" me necesita y yo lo necesito."

Es de destacar que los especialistas en el Imperial College de Londres han notificado su caso a los neurólogos de todo el mundo, ‘hemos visto que los beneficios son notables y se produjeron cuando "Benji" llegó a la vida de Amanda, hemos visto mejoras en su caminar, el apetito, el sueño y en sus relaciones sociales’.

Amanda comenta que cuando la diagnosticaron con la enfermedad no lo podía creer, estaba acabada ‘dicen que no es hereditaria, pero mi madre fue diagnosticada con la enfermedad cinco años después que yo’

Cuando cumplió tres años con la enfermedad tomaba grandes dosis de poderosos medicamentos para controlar los síntomas, también tomaba morfina durante 14 horas al día, hoy su vida ha cambiado.
bbg

2010-10-27 16:44:00

http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=678665