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CONDUCTA

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CARACTER DEL WESTIE

El carácter del Westie depende de muchos factores.

En principio, las hembras son mas manejables y los machos un poco mas testarudos.

El carácter va en su código genético, de lo que el criador sepa sobre las líneas de sangre y su objetivo cara a lo que pretende obtener de un cruce.

Eso es algo que la gente que queréis tener cachorros de westie o ni lo preguntáis o por el contrario es lo último que preguntáis a los criadores, y solo os fijáis en los precios.

Una buena cría selectiva implica que el criador sepa detectar aquellos ejemplares con caracteres adecuados y acordes no solo al estándar, sino a la vida que se pretende que esos nuevos cachorros de westie van a tener en casas de sus nuevos propietarios.


COMPORTAMIENTOS AGRESIVOS

Un posible caso de agresividad, aunque lo llamemos "dominancia" o cualquier otra palabra que se nos ocurra para justificar que un perro todavía no ha mordido a nadie, básicamente es un problema de comportamiento.

Si el problema va a mayores es aconsejable en primer lugar, acudir a un equipo de especialistas en comportamiento que descarten problemas veterinarios, después haciendo una historia clínica de aproximadamente dos horas de duración y posteriormente, ya teniendo el diagnóstico correcto, se podrá plantear cuál es la modificación de conducta más adecuada para laa situación.

Diferentes situaciones para intentar solucionar el problema si no es muy grave

Cogerlo y acariciarlo aunque él no quiera, significa que le habituéis a manipularle en distintas situaciones, sobre todo buscar momentos en los que vaya a ser una buena experiencia, no se trata de molestarle cada vez que esta descansando, porque si es así yo también gruñiría.

Voltear a perro y ponerlo panza arriba, aunque en determinado contexto pueda ser útil, se tiende a evitar que una situación de por sí conflictiva, empeore. Si el perro resulta que tiene un problema con nosotros y cada vez que llegamos le ponemos panza arriba, la situación seguramente no es la más adecuada para mejorar el comportamiento... Esta es una de las pruebas del famoso test de Campbell para la elección del cachorro que por cierto, se está dejando de hacer, ya que puede dar una lectura errónea de lo que queremos comprobar. A la mayoría de los cachorros, en un momento determinado y aunque no sean dominantes, les puede "tocar las narices" que les demos la vuelta y les pongamos boca arriba.


COPROFAGIA CANINA ( COMERSE SUS PROPIAS HECES)

Esta actitud aparentemente escandalosa y muy sucia es una práctica frecuente en cachorros de muchas especies animales, y también en los bebes humanos. Las perras además suelen comer las heces de sus cachorros recién nacidos no sólo como una práctica higiénica para conservar al nido lo más limpio posible, sino también como parte del estímulo necesario para desencadenar los reflejos de micción y defecación en los recién nacidos mediante este masaje. La coprofagía en los cachorros caninos más crecidos puede responder a un problema con la absorción de nutrientes que debería ser investigada por un veterinario. Una dieta inadecuada en fibras y proteínas, la mala digestibilidad del alimento, las deficiencias enzimáticas, carencias vitamínicas, deficiencias pancreáticas, las infestaciones parasitarias u otros problemas del aparato digestivo como gastritis, pueden intervenir en estos procesos.

También los trastornos del comportamiento pueden ser originados por estados de ansiedad provocados por conflictos ambientales o por estrés, por aburrimiento, como forma de llamar la atención de su propietario, incluso como una estrategia para evitar castigos muy severos en caso de eliminación fuera de sitio. Los problemas de distribución errónea del espacio para dormir, comer, orinar y defecar o que estén demasiado juntos, podrían considerarse también dentro los factores que favorecen la coprofagía. En situaciones de ansiedad de separación y en perros que pasan mucho tiempo solos en casa, pueden aparecer asimismo estos problemas. En todos estos casos los juegos, el pasar más tiempo con nuestro animal de compañía, los paseos, el ejercicio, no levantar las heces en su presencia, una firme pero paciente educación, etc., pueden contribuir en la solución de este trastorno.

Hay expertos que mencionan causas hereditarias. Cuando se manifiestan desde cachorros, se puede también considerar como parte de un proceso normal de búsqueda de nutrientes, que forma parte de la evolución de un proceso de adaptación a la domesticación

Los motivos por los cuales algunos cachorros se comen sus propias heces, son de lo más variado y el "tratamiento" no siempre es el mismo :

* Puede tratarse de una leve insuficiencia de enzimas, con lo que la piña o la papaya podrá ayudarle.

* Puede que lo haga por puro aburrimiento, con lo que dejarle algún juguete que le divierta en las horas que tenga que pasar solo, le mantendrá entretenido y sin ansiedad.

* Algunos recurren a estos actos para evitar regañinas al ver que no hace sus cacas en el lugar que habíais previsto para ello.

* Monotonía o deficiencias nutricionales en la dieta también pueden ser el motivo : si esta es la causa comenta con tu vete si su alimentación es la adecuada para su edad, y de ser así, pregúntale si puedes darle de vez en cuando un poquito de yogur, o algún trocito de fruta, por ejemplo.

Dar de comer al perro piña, puede ser natural o en lata es igual, le dais durante varios días un trozo de piña y seguro dejara de hacer esas cosas que tanto les gustan pero a nosotros no, este truco vale para los que se coman sus propias heces.
Mantenlo 3 o 4 días mas, una semanita como mucho... Por esos poquitos de días que la des la piña, sea o no enlatada, no la va a suceder nada.

Tan solo que no se coma sus propias heces, que ese es el objetivo. Después, le quitas la piña y sigue observando. Si vuelve a hacerlo, repite tratamiento.

También funciona el echar unas gotitas de tabasco en la caca, a la que la pruebe, le picará tantísimo la boca, que no volverá a hacerlo, porque lo que se busca no es sino que asocie comer caca con algo desagradable.


CUANTO TIEMPO PUEDE ESTAR SOLO?

NINGӚN perro se vuelve loco por estar unas horas solo.

Pero sí son muchos los dueños que vuelven LOCOS a sus perros, por ser incapaces de comunicarse con ellos debidamente.

Los perros, aunque no quieran, por el ritmo de vida que hoy en día llevamos es necesario que pasen unas horas solos al día, unos mas y otros menos, pero SI, tienen que quedarse solos seguro.

Si un perro ladra cuando esta solo, si no es en plan escándalo y solo de tanto en tanto es normal.

¿Tú crees que puedes estar todo el día sin hablar? Ellos tampoco y su forma de comunicarse es mediante un ladrido.


COMO HAGO PARA PEINARLO ???

Has probado a ponerle encima de la tabla de la plancha? eso si, cogidito no sea que la vaya a liar y se vaya a tirar o a caer y se rompa algo.
A los cachorros les dan miedo las alturas, por lo que es una buena terapia el ponerles en alto, pero eso si siempre super controlados ya que a la mínima puede intentar tirarse y eso puede ser fatal para sus huesecillos.


PERRO DOMINANTE

Para evitar que nuestro westie adquiera un status dominante, deberemos tener en cuenta las siguientes pautas:

1. deberemos manejar de un modo cordial al cachorro de westie, especialmente durante el periodo entre los tres y los cuatro meses.
2. Deje que los niños y los adultos le den alimento con la mano y le enseñen a cogerlo sin abalanzarse ni arrebatarlo.
3. No permita que persiga a los niños o a los corredores.
4. No permita que salte sobre la gente o se suba a sus piernas. Incluso las hembras pueden tener tendencia a montar. No es sólo un hábito de los machos.
5. No permita que gruña por ninguna razón.
6. No participe en juegos de lucha o de estirar objetos.
7. No castigue físicamente a los cachorros de westies por un comportamiento agresivo. Prohíbale repetir la infracción y enséñele una conducta alternativa. Los perros deben ganarse todo lo que reciben de sus dueños. Esto incluye sentarse para recibir caricias o golosinas, sentarse antes de cruzar la puerta para salir a pasear y sentarse para que le pongan el collar y la correa. Este tipo de ejercicios refuerzan el predominio del propietario.

Nunca se debe dejar solos a los niños pequeños con un perro. Es importante que los niños aprendan algunas órdenes de obediencia básica para que tengan algún control sobre el perro. Se ganarán así el respeto de su westie.


PERROS Y NIёOS...

En muchas ocasiones el perro entra a formar parte de una familia en la que ya hay niños. En cualquier caso el perro debe incorporarse al grupo de los niños, ya sea tanto para jugar con ellos como para protegerlos. Es nuestra responsabilidad el ser los encargados de encaminar tanto al perro como a los niños para que sepan comunicarse, evitar conductas no deseadas y en definitiva para que sean grandes amigos.

Ya en el embarazo pueden comenzar las grandes dudas e interrogantes. Es una lástima que aún las embarazadas tengan que soportar las sugerencias de nuestros conocidos y amigos e incluso familiares para que se deshagan de lo perros, advirtiendo sobre supuestos peligros y contagios que son del todo injustificados, pues tan sólo los gatos pueden transmitir la toxoplasmosis, y aun así las mujeres que ya conviven con gatos suelen estar inmunizadas frente a ella.

Y una vez que nace el bebé, es también muy triste que algunas personas los consideren un peligro o estorbo para la niña o el niño. También entonces nuestros conocidos suelen preguntar qué haremos con el o los perros cuando nazca la niña o el niño.

El primer supuesto peligro a desterrar de una vez por todas, es la idea de que nuestro perro es un foco de infecciones. La regla de oro consiste en tener al perro vacunado y desparasitarlo con la periodicidad que recomiende nuestro veterinario e intentar respetar unas cuantas reglas básicas:

* Lavarse las manos después de jugar con el perro, y sobre todo si va a comer, lo cual es a su vez una forma estupenda de acostumbrarle al hábito de la limpieza.
* No dejar que el perro le lama la cara, ni el niño a su vez chupar o lamer orejas, hocico y patas del animal.
* No comer del plato del perro y viceversa.
Por supuesto si en alguna ocasión no se cumple una de estas reglas, no tiene por qué suceder nada. Muchas de las cosas que un niño toca a lo largo del día llevan más bacterias que las que pueda tener el perro, e incluso en la opinión de muchos pediatras, un poco de suciedad no perjudica en absoluto, sino que por el contrario estimulará el sistema inmunológico del niño, haciéndolo más resistente a las infecciones.


Además el perro no sólo NO es un peligro para nuestros hijos, sino que por el contrario está más que demostrado que la convivencia de niños con perros es extraordinariamente beneficiosa para su educación y desarrollo como personas, y en la que solamente habrá que poner cuidado para conseguir encauzar correctamente desde sus comienzos esta extraordinaria relación "para toda la vida". Si el perro ya estaba en casa cuando nació el bebé, habrá que procurar no modificar sus costumbres y hábitos. No debe cambiar en absoluto su relación con los miembros de la familia y el entorno, y de esta forma nuestro animal no interpretará como algo negativo la llegada del bebé. Por ejemplo no conviene que olvidemos los mimos y caricias habituales, ni que le cambiemos los horarios de comidas y paseos, ni el lugar dónde duerme, etc. Tampoco es que tengamos que ser más cariñosos con nuestro perro, pero no hay que olvidarse de su existencia por tener más trabajo extra.

El gran reto para los padres es conseguir que niño y perro se respeten. Hay que hacer de mediador entre ellos para que no se hagan daño y evitar que se molesten pero sin pasarse. Cuando el niño comienza a explorar su entorno, el perro no entiende los movimientos de este nuevo integrante, pudiendo despertar su curiosidad o en ocasiones también miedo. Por poner un ejemplo, si el perro quiere olisquear al niño hay que dejarlo. A veces querrá chupar sus pies, y tampoco por ello pasa nada. Cuando juegue con el niño, es preferible que sea de forma sosegada y evitar los juegos bruscos en que se midan las fuerzas para evitar accidentes y que el niño se asuste.

Lo ideal es dejar que la relación fluya y tan sólo intervenir en caso de peligro para el niño o... ápara el perro! Imaginemos que alguien te mete un dedo en el ojo, después te tira del pelo como si fuese un chicle para a continuación hurgarte en las narices… Estas canalladas y muchas más son las que algunos perros deben soportar sumisamente, y ácuidado! que no traten de defenderse pues entonces serán tachados de agresivos.

Hay que pensar que cuanto más incomodo se sienta el perro, más probable será una conducta agresiva por su parte. Supongamos que el niño grita para después correr detrás del perro y cogerle de la cola. El perro podría responder con un gesto amenazante intentando defenderse. En estas ocasiones y aunque el niño haya sido el incitador, siempre el perro llevará la peor parte a la hora de censurar su conducta. Por ello los padres tenemos que evitar estos abusos y poner fin al martirio.

El niño debe entender que el perro tiene sus derechos, y que deberá tratarlo con respeto. Cuando un niño maltrata a un perro, es que nadie le ha explicado que es un ser vivo, y actúan así porque lo consideran más un juguete que no siente ni padece. Por el contrario si un niño aprende a respetar a su perro, está iniciando el aprendizaje para ser respetuoso con cualquier ser vivo para el resto de su vida.

Es una señal de gran alarma el que un niño se complazca en maltratar a su perro o mascota, ya que ello sólo puede deberse a desequilibrios emocionales que con toda seguridad serán agravados en la edad adulta: "Un niño que crece rodeado de agresión contra cualquier ser vivo tiene más probabilidad de violar, abusar o matar a humanos cuando sea adulto." (Kellert & Felthous 1985.)

Es además MUY IMPORTANTE que según vayan creciendo nuestros hijos se impliquen en los cuidados y educación de nuestro perro. Habrá que responsabilizarlos para que les den de comer, paseen, etc., y también a que sepan hacerse respetar por ellos. Si por ejemplo no dejamos que nos gruña al retirarle la comida, tampoco nuestros hijos deberán tolerar tal conducta. Pero tampoco debemos obligar a que repitan el ejercicio una y otra vez hasta que el perro lo aprenda, pues entonces este podría tomarlo como una agresión y volverse receloso.

SIEMPRE es preferible el estímulo POSITIVO, más que la negativa reprimenda. Siguiendo con el ejemplo anterior, si mientras el perro come rodeado de cuanta más gente mejor, nuestros hijos le añaden comida a su plato, entonces el perro entenderá este gesto como bueno y no se mostrará receloso.

Y para terminar, debemos hacer comprender al niño, que no es lo mismo el perro de la familia que cualquier perro que se encuentre en la calle. Deben ser respetuosos y preguntar a su dueño antes de acariciarlo, pues podría importunarlo y provocar accidentes desagradables.

Pero lo más significativo en la convivencia de perros y niños, son los grandes beneficios que aporta a su formación como persona. Hay numerosos estudios de psicopedagogía realizados en escuelas infantiles y colegios, que demuestran que los niños que son más despiertos, espontáneos, creativos y participativos, conviven en su mayoría con perros. Por ello los niños que han vivido toda su vida o gran parte de ella con animales serán más autosuficientes, sociables, sensibles, disciplinados, tienen un mayor sentido de la responsabilidad, a la vez que desarrollan un carácter más abierto y receptivo, y una mayor autoestima como consecuencia de su relación con su animal de compañía:
* El niño aprende a ser responsable de otro ser vivo con las obligaciones que ello conlleva (darle de comer, pasearlo, llevarlo al veterinario...), aprendiendo a posponer las necesidades propias al tener que cuidar y preocuparse de otro ser que depende de él.
* El niño tiene un compañero de juegos permanente, e incansable.
* El perro además, se convierte en una válvula de escape, con quién no hay que reprimir y ocultar los sentimientos, y que siempre está dispuesto a "escuchar".
* El niño aprende a tener un comportamiento social aceptable sin necesidad de que nadie le recuerde constantemente las reglas, a no hacer daño porque sí, y a conocer dónde están los límites que no deben sobrepasar.


Criarse con un perro puede ser una experiencia maravillosa y uno de los mejores legados que podemos dejar a nuestros hijos. La mayoría de los adultos que hemos disfrutado de esta convivencia, conservamos estos recuerdos como unos de los mejores de la infancia y como una irrepetible lección de responsabilidad para toda la vida.


TEMORES

Un entorno estable donde los cachorros estén bien cuidados, y donde tengan espacio paro correr y jugar, afectará positivamente a su temperamento mientras se desarrollan.

Uno de los problemas más comunes que experimentan los westies es el temor. Algunos westies son más temerosos que otros. Desde el punto de vista más intrascendente, cuya observación causa algunas veces cierta gracia, un westie puede tener miedo de un objeto extraño. Actúa tontamente cuando algo está fuera de su sitio en la casa. A esto se le suele denominar como inteligencia perceptiva. Se da cuenta de lo anormal dentro de su entorno conocido. No reacciona del mismo modo en entornos extraños, puesto que allí no sabe lo que es normal.

Desde un punto de vista más serio hay que citar el temor a las personas. Esto puede producir como resultado un retroceso, buscando su propio espacio como diciendo “ dejadme solo/a” o que conduzca a desafiar a la persona. Respete que su westie desee que le dejen solo, y dele tiempo para avanzar. Si se aproxima al perro arrinconado, éste puede recurrir a morder. Si le deja solo, el perro puede decidir avanzar, lo cual debe recompensarse con una golosina.

Algunos westies pueden tener inicialmente demasiado temor a recibir golosinas. En estos casos es útil asegurarse de que el perro no haya comido en las últimas 24 horas. Estar algo hambriento le anima a aceptar las golosinas, especialmente si son apetitosas.

Los westies pueden asustarse por numerosas cosas, incluyendo ruidos fuertes y truenos de las tormentas. Invariablemente el dueño ha de recompensar al perro (consolándole) cuando muestre señales de temor. Cuando su perro esté asustado, dirija su atención a otra cosa y actúe tranquilamente. No deje que se extienda su temor.


¿ VALE LA PENA LLEVAR MI WESTIE A UN ADIESTRADOR?

Si, Esta muy bien que lo llevéis a un adiestrador para que os enseñe conjuntamente con vuestro perro las técnicas básicas de Adiestramiento Básico de Obediencia pero antes de hacerlo cercioraros bien que sea una persona amante de los animales y que su adiestramiento y su técnica de manejo sea en positivo.

Existe en el mercado un libro y un DVD muy buenos y fáciles de entender y llevar a la practica el titulo del libro OBEDIENCIA BASICA ediciones KNS, lo podéis comprar en la pagina Web de KNS ediciones.

Eso si, constancia y paciencia y en poco tiempo, menos de lo que creéis tendréis a vuestro westie controlado en lo básico.


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