FAQs

ADIESTRAMIENTO Y JUEGOS DE APRENDIZAJE

ADIESTRAMIENTO Y JUEGOS DE APRENDIZAJE

Pregunta

Respuesta

Adiestramiento inicial

El perro, al igual que las personas, aprender significa acumular conocimientos y ponerlos en práctica. Un perro aprende siempre, por lo que nuestra misión, es como hacer que este aprendizaje se inculque en nuestra mascota. En la perseverancia y la constancia estará nuestro éxito a la hora de poner en práctica las materias a enseñar a nuestro [b]westie[/b], pues si no es así es como si pasásemos de educarle, y el perro se convierte en su propio maestro y pone en práctica el comportamiento característico de su especie, evitando lo que le molesta, y repitiendo lo que lo reporta algún beneficio.

Desde el primer momento en el que llega a tu domicilio, se le debe enseñar siempre a tu cachorro de westie todo aquello que quieras que haga de mayor, siempre a una edad temprana, ya que eso hará posible que lo tenga siempre marcado en sus formas y maneras de comportarse.

Hay que recordar siempre un cachorro será un westie adulto en la medida que nosotros le hayamos enseñado a hacerlo.

Desde que comience a estar con vosotros debéis marcarles con dulzura y con firmeza al mismo tiempo las pautas del comportamiento que esperáis de él. No olvidéis que sois su referencia, sus líderes, y sois quienes tenéis que enseñarle cómo enfrentarse al mundo.

Es muy importante que todos los miembros de la familia empleen los mismos criterios para no crear confusión en vuestro cachorro.. Si decidimos que no se sube al sofá, todos deben impedir que lo haga y reñirle si se sube. De lo contrario, vuestro westie no contará con un patrón de conducta claro.

El adiestramiento básico del cachorro de westy para órdenes como "áVen!" o "áSienta!". debe comenzarse a partir de los cinco o seis meses de edad. En este período, es un error intentar educar al perro seriamente, algo que no se puede hacer hasta que el animal tenga un año.

Durante las primeras semanas sólo se deben dedicar unos minutos diarios a la educación, para posteriormente, ir aumentando la duración de cada lección a enseñar.

Lo primero que debe aprender nuestro cachorrito es su nombre. Las palabras bisílabas con una o dos vocales fuertes son mas aconsejables. El nombre debe ser utilizado con frecuencia, pronunciándolo de modo claro, animado y mirándolo de frente. Lo diremos mientras jugamos con el, lo acariciamos o le damos la comida. Además es muy aconsejable el entablar una relación no verbal, encuadrando sus ojos con una mano, logrando así su atención, y pronunciando nuevamente su nombre.

Luego es necesario enseñarle las siguientes órdenes:

Siéntate
Situar una mano sobre la cabeza de nuestro cachorro de westie juntando el pulgar y el índice, como si le diésemos algo de comer, y llevándola en dirección al animal. Cuando el perro mire atentamente la mano, la movemos hacia atrás, y si la sigue con la mirada, seguramente se sentará, cuando lo haga diremos la palabra siéntate. También se puede hacer ejerciendo una leve presión sobre la grupa del perro, impartiendo la misma orden.

Ӊchate
Una vez que sepa sentarse, no será muy difícil enseñarle a echarse. Al darle la orden de sentarse, al haberlo hecho, nos sentaremos en cuclillas junto a él, y atrayendo las patas delanteras hacia adelante y al ejercer una ligera presión sobre los omóplatos, el animal adoptará la posición deseada, y le daremos la orden échate procurando que no se levante. La lección termina con una efusiva felicitación, siempre y cuando el perro haya acatado la orden.

Avanza
Teniendo el perro con su correa, le sentamos a nuestra derecha, y mientras da la orden avanza, comenzaremos a caminar avanzando el pié izquierdo, dando un ligero tirón de la cadena. Siempre seguiremos el paso del cachorro de westy, andando en su misma dirección y a idéntico ritmo. Los desvíos se corrigen con ligeros tirones de la cadena. Una vez que haya aprendido a obedecer, se pueden introducir ligeras variantes: haciendo ochos, zig zag, etc. No hay que olvidar felicitarlo cuando lo haga correctamente.

Quieto
Mientras las otras instrucciones se dan con autoridad, a la orden de quieto hay que darle una entonación mas relajada. Sentamos al cachorro de westie bien a la derecha o a la izquierda nuestra, manteniendo la palma de la mano derecha frente a la cabeza del cachorro de westy y se pronuncia la palabra quieto. Mientras, se avanza tranquilamente un poco hacia adelante, hasta colocarse frente a él, manteniendo la correa firme para evitar que el animal avance. Si logra ponerse en pié habrá que corregirlo diciendo No siéntate quieto para que recupere la posición. En principio deberá mantenerse sentado de 10 a 15 segundos, lo suficiente para que podamos alejarnos, permanezcamos unos instantes frente a él, y volver a colocarnos a su lado. Luego hay que ir aumentando poco a poco el tiempo que el cachorro de westie ha de permanecer quieto, lo cual se hará cuando haya aprendido a hacerlo sin ayuda.

El aprendizaje de estas órdenes básicas, son necesarias para comenzar cualquier etapa mas avanzada de adiestramiento, lo cual proporciona a nuestro cachorro de westy sus primeras bases de obediencia.

Una vez que se vayan consiguiendo metas , lo ideal seria probarlo en una habitación mayor y así ir cambiando los espacios de prueba. Los westies se dice que son bastante testarudos y que parece ser que muchas de las cosas que se les enseña se les olvida (cosa más lejos de la realidad), por lo que tan solo es insistir e insistir. Eso sí, el estado de ánimo influye, por lo que si no tienes un buen día, lo mejor es no hacer el entrenamiento.

PREGUNTAS:
¿ cuando debe empezar el adiestramiento?
El adiestramiento puedes comenzarlo a partir de los 4-5 meses empiezan a comprender y entender. Eso si, poco a poco y sin presión.

-¿Cuántas sesiones diarias y de cuánta duración cada una?
Lo ideal es que al comienzo, las sesiones de entrenamiento sean cortitas, se puede comenzar por sesiones de entre 5 o 10 minutos. Aunque a ti te parezca poco, para el es una eternidad.

-Cuando el perro realice lo que se le pide, ¿se le felicita sólo verbalmente o de cuando en cuando se le da algún pequeño regalo?
Siempre que haga una cosa bien, sale un premio, una felicitación verbal y achuchones. Exprésale siempre lo que sientes por y hacia el. que el comprenda las cosas.

¿ Y si no obedece?
En el caso que no obedeciera, no darles recompensa, y si se quiere, se le añade el NO. aunque no va a ser necesario, ya que cuando vea que se trata de obtener golosinas a cambio de hacer cosas, estos enanos son muy listos.


Como se debe Hablar a los Perros

Hay gente que dice que el perro asimila conceptos por asociaciones y otra gente cree que no.

Debemos tener en cuenta que los perros, no entienden nuestro idioma ni nuestro lenguaje, y solo son capaces de asimilar los sonidos asociados a las acciones y comprenden parte del lenguaje corporal, ya que es como ellos se suelen comunicar muchas veces.

Hay que establecer entre todos los miembros de la casa unas pautas de trabajo y de dialogo Con los westies y establecer siempre las mismas frases para que todos hablen en mismo idioma. Pero no solo con los westys, sino con cualquier perro.

Imaginemos lo siguiente. Queremos enseñar a nuestro perro a salir fuera de casa. Podríamos darle muchas órdenes, como por ejemplo: SAL FUERA, A LA CALLE, SAL DE AHI, entre otras muchas. Ahora deberemos pensar cual es la que mejor va acorde al carácter de nuestro westie y cual es la que más le llega a el al oído. Pero además tenemos que pensar que esta orden debe ser corta, clara y concisa y que debe entenderla a la primera nada mas oírla. Si establecemos por consenso en casa que esta orden va a ser CALLE, todos los miembros de la casa deberán siempre darle la misma orden. Entonces el westie cada vez que oiga la palabra CALLE, sabrá que es salir a la calle y lo hará sin rechistar. Pero si uno le dice VAMOS A LA CALLE, el otro le dice FUERA, el otro le dice SAL A LA CALLE, lo mas probable es que o no haga caso o por el sonido de CALLE haga caso a la primera o tercera orden, pero será por casualidad, al tener la frase la palabra CALLE. La segunda orden no la entenderá, a menos que tenga algún sonido similar a cualquier otra orden que le hayamos enseñado. Por lo que lo mas probable el que no obedezca esa desobediencia sea culpa nuestra y no suya, ya que repito que el no nos entiende.

Desde que tenemos a nuestro cachorro de westie en casa, deberemos siempre establecer las órdenes básicas con las que vamos a trabajar todos los miembros del hogar, y siempre tienen que ser las mismas. Las órdenes deben ser dadas con autoridad y firmeza, y siempre que se pueda, Seria aconsejable el anteponer el nombre de nuestro westy a dicha orden, sobre todo si en casa tenemos más de un perro.

No debemos, sobre todo, crearle confusiones en la época de aprendizaje, ya que esto puede originar confusiones en el westy, y según la edad de este puede generar problemas en su conducta cara a nosotros, ya que al no comprender las órdenes, a nuestros ojos parecerá desobediencia, la cual no sabremos comprender ni el motivo mi el porque, nos mirará con carita de no haber roto un plato y nosotros le castigaremos o reprenderemos sin motivo, por algo que el no tiene la culpa, ya que no estamos comunicándonos correctamente con el. Y ese castigo le lleva a confusiones, ya que nuestro westy no va a entender el motivo por el que le hemos reprendido.


¿Cuando los podemos dejar sueltos?

Antes de dejarlos sueltos tenéis que probar y enseñarle obediencia. Tiene que saber que vosotros sois los que mandáis.

Para evitar posibles problemas, la obediencia es primordial. Son muy testarudos y sobre todo de cachorros, por lo que lo más principal es que aprendan que sois vosotros los que mandáis sobre ellos.

¿Como y cuando? Es ir dando confianza muy poco a poco, pero siempre en sitios muy controlados al principio en lugares cerrados y que no pueda originar problema alguno a los transeúntes.


EJERCICIOS Y JUGUETES

-Ejercicio, cuanto mas, mejor depende de lo que pretendas hacer con el. Agility, compañía, exposiciones. Hace falta saber que objetivo tienes para con tu mascota. El ejercicio deberá ir dosificado en base a la edad de tu [b]westie[/b], para evitar problemas de articulaciones y similares.

Al principio el ejercicio debe ser con moderación, ya que aunque son inacabables estos westies, si que les pasa como a las personas, que si nos damos un atracón el primer día, al día siguiente acabamos con agujetas.

El ejercicio les viene de cine, aparte de muscular, mueven y queman el posible exceso de comida que les demos. Con ello hacemos que nuestro westie, se forme más y tenga una forma más robusta, por lo que si lo vas haciendo con mesura, pues el no sufrirá agujetas y cuando coja el ritmo ten por cuenta que acaba con el que le lleva, y siempre piden más ejercicio.

-Juguetes... Algo con lo que él pueda jugar sin peligro de que pueda ahogarse, duro y a ser posible con pito, porque les gusta. Cualquiera adecuado para perros, y dependiendo de su edad, requerirás unos para el cambio de dentición y otros para enseñanza y diversión.


¿ ES DIF͍CIL ENSEёARLO A POSAR Y A CAMINAR AL LADO?

Todo es paciencia y entrenamiento en positivo. Para enseñarle a caminar a tu paso, tan solo es a base de paseos diarios y que vaya siempre a tu lado. El paseo consiste básicamente en eso, en enseñarle a ir a tu paso y llevar un paso compensado ambos y casi siempre por la izquierda.

El tema de posar, es ir haciendo las poses día a día en poquitos espacios de tiempo. Cada día es ir aumentando los tiempos.

El entrenamiento en positivo no es mas que el ir enseñando al perro sin agobios, que sea para el un juego y que siempre que haga algo bien, celebrarlo, premiarle con alguna chuche y con besotes y abrazos.


MANOSEO

La salud de un cachorro dependerá en gran medida de los cuidados y de la actividad que le proporcionemos, creando unas pautas higiénicas y veterinarias y los hábitos correctos necesarios.

Tocar y manosear
Con frecuencia a nuestro perro nos ayudará, además de a fortalecer el importantísimo vínculo, a detectar eventuales anomalías de manera prematura, como por ejemplo, heridas, nudos, garrapatas, etc.

Si bien cada perro es único en su forma de ser, cada sexo tiene sus diferencias, y en cada edad tiende a presentar unas determinadas conductas, sobre todo en su etapa de cachorro, cada raza determina, en rasgos generales unas determinadas tendencias.

En general a ningún perro le gusta que le exploren o a no ser que haya aprendido mediante refuerzos positivos a sufrir una invasión de ciertas zonas de su cuerpo. Todo el mundo toca a su perro, le acaricia, pero de poco le sirve cuando intenta que se esté quieto mientras le pone unas gotas de colirio en sus ojos.

Objetivo
Habituación del perro a ser tocado por su dueño. Mantener el estado emocional estable a pesar de las manipulaciones que realicemos en su cuerpo.

Ventajas
Estabilidad emocional, de carácter o socialización.
Facilita la labor en la clínica veterinaria (exploraciones, curas, vacunas...) y en la peluquería canina.
Garantiza la dominancia del dueño sobre el perro sin ningún traumatismo para nuestro amigo.


Edad de Inicio
Al principio de la etapa de socialización. Lo normal es empezar las prácticas al adquirir el cachorro.

¿Dónde realizamos el manoseo?
Hasta los 5 meses subiremos al cachorro en una mesa estable; desaconsejamos los bancos donde pueda refugiarse en la pared. Para jóvenes y adultos que se inicien en este ejercicio, utilizar una sólida mesa. Realizaremos las prácticas en una habitación tranquila y sin visitas. A partir de los 6 meses en cualquier lugar con distracciones o en el club de trabajo.

¿Cuándo realizamos el manoseo?
Después de mantener una relación agradable con el cachorro y haberle "quemado" parte de su exceso de energía, mediante los juegos de pelotas o mordedores. Al volver después de un largo paseo por el campo. áCuidado con el agua! Para jóvenes y adultos novicios: Tras las practicas de trabajo, paseo en bicicleta, después de un fuerte ejercicio físico.

¿Cómo realizamos el manoseo?
Empezamos el manoseo en el siguiente orden:
Los ojos: Cogiendo su cabeza como si fuera un sándwich formado por nuestras manos dejando libres nuestros 2 pulgares. Con habilidad si hace falta nos podemos auxiliar de la correa o el collar. Bajar el párpado inferior, si la coloración de la mucosa es rosada o roja el perro está normal, si es blanca o pálida puede sufrir algún tipo de anemia. Al comprar el perro observar si existe entropión (pestañas que contactan con el globo ocular) o ectropión (caso inverso). En las primeras prácticas no quitarle ni las legañas.
Las orejas: Reteniéndole de la parte inferior del cuello con una mano, con la otra observaremos cada una de las orejas. Tener la precaución que aconsejan los "otorrinos": no meter en el interior de la oreja nada más pequeño que el codo. Podemos limpiar el pabellón externo de la oreja, por su cara interna, con toallitas que existen ex profeso en el mercado. No utilizar bastoncillos, pues podemos dañar el conducto auditivo e incluso empujar hacia el interior del oido alguna sustancia depositada en ese punto.
Los dientes: Sujetar con firmeza con una de nuestras manos, la piel de la parte inferior del cuello, en el punto donde debajo de la boca del perro se inicia la papada. Con la otra mano, no abrirle la boca, sino levantar los belfos laterales uno a uno y por último la zona de la trufa para ver sus incisivos. CUIDADO en no ejercer presiones en la nariz, aplastarle los pelos del bigote produce dolor sobre todo en las razas de perros que tienen cerdas duras. En las primeras prácticas no limpiarle la suciedad de su trufa, de restos de comida o tierra.
El cuerpo: El cachorro debe permanecer de pié sobre sus cuatro patas, si se sienta, debemos colocar una mano en su ingle, frontalmente, de manera que la palma de nuestro mano contacte con la cara interna su muslo, de inmediato se levantará, con la mano que nos queda libre acariciarle el dorso, grupa, flancos y rabo. Después pasarle una carda o manopla de goma sin grandes afanes de limpieza.
Las manos: Los perros no tienen clavícula y sus brazos entroncan con su caja torácica mediante tendones, es lógico que recelen de que se les provoque alguna lesión. Si toleran que levantemos y doblemos sus metacarpos, muñecas hacia atrás para explorar sus membranas interdigitales, buscando espigas del campo, garrapatas. Después de las prácticas iniciales podremos aplicar ceras endurecedoras o aceites para curar sus grietas.
Los pies: Traccionar sus piernas hacia atrás podremos observar las almohadillas plantares, al tocarle con nuestros dedos produciremos cosquillas, algunos ejemplares dan coces.
El rabo: Es la prolongación de la columna vertebral, por lo tanto una zona sensible, debe tratarse con delicadeza. No levantar en exceso, duele. Dialogar con el Veterinario para evitar introduzca el termómetro para comprobar su temperatura o para comprobar si tiene parásitos, a no ser que sea imprescindible. Es probable que al observar la estabilidad de nuestro cachorro opte de realizar exploraciones excesivas.
Los testículos: En el 6ú mes de vida del cachorro, deben de haber descendido hasta el escroto, comprobar si hay dos. Practicar a encontrarlos mediante la utilización del dedo pulgar, índice y corazón. No hace falta verlos, con tocarlos con rapidez y suavidad, sobra.
El premio: Utilizar un premio al que ningún perro puede renunciar: EL AGUA. Distribuirla puntualmente: Primero al subirle a la mesa y después de cada manipulación de cada una de las partes del cuerpo darle un pequeño sorbo de agua, de forma que al perro le quede sed, que podrá saciar cuando estemos realizando la última intervención, mientras pulverizamos y cepillamos su cuerpo. El hecho de satisfacer la necesidad de beber permite al perro deducir que el manoseo es positivo y agradable, incentivándole a colaborar en dicha actividad.

Observaciones
A las dos semanas de prácticas, antes de bajarle de la mesa y después del último trago de agua, colocarle en "stat" unos 5 segundos, bajarle en brazos y mostrarle nuestra alegría palmoteando nuestras manos.

Si el cachorro se resiste a ser manipulado, hay que fatigarle más en los juegos o paseos y realizar el manoseo con mayor brevedad "mordiéndole" con nuestra mano izquierda, debajo del cuello, en la parte alta de la papada. Cuando cesen sus devaneos darle un trago de agua, acariciarle cualquier parte del cuerpo no conflictiva, y paciencia. El cachorro necesita comprobar que no vamos a causarle ningún daño. No gritarle NUNCA.

No practicar el manoseo mientras come.

Todos los objetos que utilicemos en la manipulación le serán presentados con anterioridad para que los huela.

Al principio ser breves, podemos realizar el manoseo en tres minutos.

No es conveniente practicar los ejercicios en la novena semana de vida del cachorro, nuestro can necesita disputar su jerarquía, si le vencemos quedará muy hundido moralmente y si perdemos tendremos que cambiar de lugar de prácticas, incluso necesitaremos de alguien que nos ayude.

Si a nuestro perro no se le ha manoseado , empezar los ejercicios como si fuera un cachorro, subirle a la mesa un rato, darle de beber y empezar desde el principio, hasta realizar las prácticas en el suelo.

Al terminar la sesión del manoseo, comprobar en que medida le ha afectado a nuestro amigo, el realizarle este ejercicio: si quiere jugar con nosotros podremos aumentar las manipulaciones, si por el contrario nos huye y se esconde dejarle solo.

Procurar que en la siguiente sesión que tenga una mayor sed, mayor fatiga y más breves en el manoseo.

La primera práctica vale por un millón, luego mentalizarse que vais a trabajar, tener todos los preparativos y actuar metódicamente.


NUESTRO CACHORRO NOS MUERDE CUANDO JUGAMOS...

Todos sabemos que el lenguaje canino no tiene nada que ver con el humano y muchas veces no nos damos cuenta.

Lo primero que tenemos que comprender es como hablan ellos entre sí. Cuando durante el juego, un perro muerde a otro y le causa dolor, el perro que ha recibido esa mordedura que le ha causado dolor tiene varias formas de decirle que en ese juego hay algo que ha hecho daño. Esto es visible cuando dos cachorros juegan, el uno muerde al otro y si el que muerde hace daño al otro, el que recibe el daño emite un chillido. De este modo perciben que ese acto causa dolor a su semejante.

Este comportamiento suele repetirse a lo largo del juego, y va condicionando a los cachorros a no morder más allá del límite de dolor de su compañero. De este modo, los cachorros aprenden a controlar la fuerza de su mordida y saben como y hasta donde pueden y deben morder.

Si nuestro objetivo es jugar con nuestros cachorros, lo que mejor funciona es aprender e imitar sus comportamientos. La próxima vez que nuestro cachorro nos muerda, lo ideal sería chillar, pero como él lo haría como cuando algo realmente le duele, un chillido agudo. Si lo haces bien, verás como él rápidamente te soltará. En ese instante, felicítalo y continúa jugando. Si te vuelve a morder, vuelve a chillar, y vuelve a felicitarlo cuando deje de hacerlo.


EL TEST DE CAMPBELL

El etólogo norteamericano Campbell establece unas pruebas sencillas que ayudan a valorar los aspectos del carácter de un cachorro que crecerá y recibirá una educación junto a sus dueños. Las pruebas deben ser realizadas en un ambiente tranquilo y por una persona ajena al cachorro, para que no influya en las respuestas.

A. Prueba de la atracción al hombre: dejando al cachorro en el suelo y alejándose de él un poco, dar palmadas suaves y ver qué hace éste. Las respuestas pueden ser:
1. El cachorro acude rápido, mordisquea nuestras manos, salta encima sin miedo. 2. Acude rápido, con la cola en alto y le rasca las manos con las patas.
3. Acude de inmediato y mueve la cola suavemente.
4. Acude un poco dudoso y con la cola baja
5. No acude


B. Prueba para ver si sigue al amo: sin hablarle, alejarse un poco de él sin que nos pierda de vista:
1. El cachorro nos sigue con la cola en alto inmediatamente, mordisqueándonos los pies.
2. Actúa igual pero no mordisquea los pies.
3. El cachorro nos sigue pero con la cola baja.
4. El cachorro nos sigue titubeando con la cola baja
5. El cachorro no nos sigue y se va


C. Prueba de la dominación del hombre: se acaricia al cachorro por una persona desconocida cuando éste permanece sentado en el suelo y se ejerce cierta presión sobre la cabeza y la espalda:
1. El cachorro se voltea, gruñe y mordisquea a la vez que araña
2. El cachorro se inquieta y se voltea para arañar.
3. El cachorro se inquieta pero se gira calmado y lame las manos.
4. El cachorro se da la vuelta, su tumba sobre su espalda y lame las manos.
5. El cachorro se aleja.


D. Prueba de la pérdida de control de la posición: Se levanta el cachorro con las dos manos agarrándole por el pecho y manteniéndolo en alto durante 30 segundos.
1. El cachorro se inquieta violentamente, gruñe y muerde.
2. El cachorro se inquieta violento.
3. El cachorro se inquieta, se calma y lame las manos.
4. El cachorro no opone ninguna resistencia y nos lame.


E. Prueba de obligación o aceptación de la contención: Tumbándolo de espaldas suavemente, se coloca una mano sobre el pecho y se mantiene en esta posición durante 30 segundos:
1. El cachorro forcejea violentamente y mordisquea.
2. El cachorro forcejea hasta liberarse.
3. El cachorro forcejea y luego se calma.
4. El cachorro no opone ninguna resistencia y lame las manos.


RESULTADOS, cuando la mayoría de respuestas corresponden a:

Respuesta 1: Es un perro dominante y agresivo. No se recomienda como perro de compañía, pero puede ser un buen perro guardián o de trabajo.

Respuesta 2: El perro es dominante y extrovertido. Requiere una educación muy firme. Apto como perro de trabajo

Respuesta 3: Es un animal equilibrado, estable y muy adaptado como animal de compañía.

Respuesta 4: Se trata de un animal sumiso, poco adecuado como perro de trabajo.

Respuesta 5: Es un animal inhibido e imprevisible.

Hay que tener en cuenta que los resultados pueden variar según las condiciones del cachorro y que podría ser necesario volver a realizar las pruebas si se quieren obtener respuestas fiables.


TEST DE INTELIGENCIA

Condiciones previas a los tests.
El perro ha de tener al menos un año de edad. De lo contrario los resultados pueden ser bajos, solamente porque aún no ha madurado.

Debe examinarle su dueño habitual, y al menos ha de haber vivido con el unos 3 o 4 meses.

Debe haber vivido al menos ese mismo tiempo en el lugar donde se realizan los tests.

No es necesario ni conveniente hacer todas las pruebas el mismo día, es mejor repartirlas en varios días.

El perro ha de estar en ayunas (en algunos tests se usa la comida como motivación).

En algunos tests se necesitan accesorios. Tenerlo preparado con antelación. En casi todos hace falta un cronómetro o, al menos, un reloj con segundero.

No deben repetirse los tests. Se puntúan en la primera prueba, salgan como salgan.

No hay que ponerse nerviosos si el perro no responde tan bien como nos gustaría. Le pondremos nervioso a él y empeoraremos la situación. Hay que tomarse todo como un juego (el perro trabajará mejor si piensa que está jugando con nosotros).

Test 1. Capacidad de observación.
En un momento del día en que no sacamos al perro a pasear, hacer todos los gestos (sin llamarle) que hacemos cuando le sacamos de paseo. Por ejemplo, coger el abrigo, las llaves y su correa, y nos quedamos quietos sin ir hasta la puerta.

El perro corre a la puerta o viene a nosotros excitado - 5 puntos.
Si no se mueve, nos dirigimos hacia la puerta. El perro se acerca a nosotros - 4 puntos.
Si tampoco se mueve, abrimos la puerta unos milímetros. Si viene - 3 puntos.
Si sigue sin moverse pero nos vigila atentamente - 2 puntos.
Si no nos atiende en absoluto - 1 punto.

Test 2. Resolver problemas.
Enseñamos una golosina al perro (algo que le guste), le dejamos que lo huela y lo tapamos con una lata. Ponemos en marcha el cronómetro.

Si empuja la lata y obtiene la comida en 5 segundos o menos - 5 puntos.
Entre 5 y 15 segundos - 4 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 3 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 2 puntos.
Si olfatea la lata pero no lo consigue en menos de 1 minuto - 1 punto.
Si desde que la tapamos no hace ningún esfuerzo para alcanzar la comida - 0 puntos.

Test 3. Atención al entorno.
Mientras el perro está fuera de la casa, cambiamos la disposición de algunos muebles en una habitación que el perro conoce. Añadir un par de sillas, mover una mesa a otro lado de la sala... Tiene que notarse que ha cambiado algo. Cuando entra el perro ponemos el cronómetro en marcha.

Si en 15 segundos el perro se da cuenta de que ha cambiado algo y empieza a explorar y olfatear - 5 puntos.
Si se da cuenta entre los 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Si parece darse cuenta (observa con atención) pero no explora - 2 puntos.
Si tras 1 minuto el perro permanece indiferente - 1 punto.

Test 4. Resolver problemas.
Se toma una manta pequeña o una toalla de baño, y se le deja al perro olfatearla. El perro ha de estar despierto y activo. Rápidamente le tapamos la cabeza de forma que no pueda ver nada y ponemos en marcha el cronómetro.

Si se descubre la cabeza en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - 2 puntos.
Si no se ha liberado tras 2 minutos - 1 punto.

Test 5. Interpretación de gestos (aprendizaje social).
En un momento en que el perro esté sentado a un par de metros de nosotros (sin habérselo ordenado), le miramos a los ojos. En cuanto nos mire esperamos 2 o 3 segundos y le dedicamos una sonrisa, sin hacer más gestos.

Si viene a nosotros moviendo la cola - 5 puntos.
Si se acerca pero no llega hasta nosotros, o no mueve la cola - 4 puntos.
Si cambia de posición, se tumba o se levanta sin acercarse - 3 puntos.
Si se aleja - 2 puntos.
Si no presta atención - 1 punto.

Test 6. Resolver problemas.
Igual que el test 2, pero con más dificultad de manipulación de objetos. En lugar de una lata se emplea un trapo o toalla pequeña, con la que le tapamos la golosina.

La consigue en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - 2 puntos.
Si intenta cogerla pero abandona - 1 punto.
Si la ignora - 0 puntos.

Test 7. Memoria a corto plazo.
Ha de hacerse siempre antes que el test 8. En una habitación despejada, enseñamos al perro una golosina que no tenga olor fuerte, y se la dejamos olfatear para que sepa que es comida. Con alguien sujetándole (si es preciso) y asegurándonos de que nos vea, colocamos la golosina en una esquina de la habitación. Sacamos al perro durante unos 10 segundos y le hacemos entrar de nuevo en la habitación, poniendo el cronómetro en marcha.

Si va directo a la comida - 5 puntos.
Si olfateando va casi directo - 4 puntos.
Si se pone a buscar al azar y la encuentra en menos de 45 segundos - 3 puntos.
Si busca pero en 45 segundos no lo ha encontrado - 2 puntos.
Si no se esfuerza en buscar la comida - 1 punto.

Test 8. Memoria a largo plazo.
Ha de hacerse inmediatamente después del test 7. Se hace exactamente lo mismo (poner la comida en un rincón diferente al del test anterior), y se saca al perro de la habitación 5 minutos. Al entrar de nuevo arrancamos el cronómetro.

Si va directo a la comida - 5 puntos.
Si va directo a donde estaba la comida en el test 7, y luego al correcto - 4 puntos.
Si olfatea y encuentra la comida casi directamente - 3 puntos.
Si busca al azar y lo encuentra por casualidad antes de 45 segundos - 2 puntos.
Si no lo encuentra antes de 45 segundos - 1 punto.
Si no intenta buscarlo - 0 puntos.

Test 9. Resolver problemas y manipular.
Se pone una tabla sobre un par de guías de teléfonos, de forma que quepan las patas del perro pero no pueda meter la cabeza debajo. Se sujeta con peso suficiente como para que no pueda levantar la tabla. Se le muestra comida al perro y se deja que la huela. A continuación se pone debajo de la tabla (el perro tiene que verlo) y se pone en marcha el cronómetro.

Si lo saca con las patas en menos de 1 minuto - 5 puntos.
Si lo saca entre 1 y 3 minutos - 4 puntos.
Si lo intenta pero a los 3 minutos no lo ha conseguido sacar - 3 puntos.
Si no usa las patas y solo intenta alcanzarlo con la boca - 2 puntos.
Si no intenta alcanzar la comida - 1 punto.

Test 10. Comprender lenguaje.
Con el perro sentado a un par de metros de nosotros, y usando el tono de voz que empleamos para llamarle, pronunciamos una palabra cualquiera que no se parezca a su nombre.

Si responde a la llamada - 3 puntos.
Si no acude, pronunciamos otra palabra en el mismo tono. Si esta vez viene - 2 puntos.

Si tampoco se acerca, pronunciamos su nombre, añadiendo "ven" o la palabra que usemos para llamarle. Si viene - 5 puntos.
Si no viene, repetimos su nombre por segunda vez. Si ahora viene - 4 puntos.
Si no se mueve en ningún caso - 1 punto.

Test 11. Aprendizaje.
Este es complicado. Se trata de hacer que el perro aprenda una orden nueva. No hay que pedir nada demasiado complicado, solo algo sencillo que el perro no haya hecho nunca. Por ejemplo, sentado a nuestro lado, una orden para que se levante y se gire sentándose frente a nosotros.

La primera vez diremos la orden y como el perro no sabrá que queremos, le guiaremos a esa posición. Le felicitaremos y premiaremos con alguna golosina. Repetimos la orden dos veces más, ayudándole.
Repetimos la orden 2 veces más, pero ahora esperaremos un instante antes de ayudarle, guiándole con la correa.

Repetimos la orden, sin movernos para nada (es un tanteo). Si cumple la orden, aunque sea torpemente, le daremos 6 puntos.
Si falla, repetimos 10 veces más, ayudándole. Después hacemos otro tanteo sin ayudarle. Si lo hace bien - 5 puntos.
Si vuelve a fallar, 10 pruebas más. Si en el siguiente tanteo lo hace bien - 3 puntos.
Si se levanta e intenta hacer algo, pero no cumple la orden - 1 punto.
Si después de las 30 pruebas que llevamos, sigue sin hacer nada - 0 puntos.

Test 12. Resolver problemas.
Es el más complicado. Se coloca una muestra de comida en un sitio de forma que el perro la vea (antes se la habremos dado a olfatear, y tiene que ver como la colocamos ahí). Sin embargo, el perro no puede acercarse directamente, y ha de dar un rodeo, alejándose de la comida, hasta encontrar un camino para llegar a ella. Por ejemplo se puede usar una caja grande abierta por un extremo, y con una ranura por donde el perro vea la comida pero no pueda pasar. La solución será rodear la caja y entrar por el otro lado (no debe poderla mover ni alcanzar la comida con las patas). Se suelta al perro y se pone en marcha el cronómetro.

Si rodea el obstáculo y alcanza la comida en menos de 15 segundos - 5 puntos.
Si tarda entre 15 y 30 segundos - 4 puntos.
Entre 30 y 60 segundos - 3 puntos.
Entre 1 y 2 minutos - puntos.
Si intenta alcanzar la comida metiendo la pata por la ranura, pero no intenta otro camino - 1 punto.
Si no hace ningún esfuerzo por llegar a la comida - 0 puntos.



Evaluación y Resultados.

Se suman todos los puntos conseguidos en las diversas pruebas.
:D 54 puntos o más: Es un perro prácticamente superdotado, y es bastante inusual encontrar un perro con este nivel de inteligencia. Según diversos estudios, apenas el 5% de los perros lo alcanza, y eso entre las razas más inteligentes.
:) de 48 a 53 puntos: Perro de clase superior y con un alto nivel de inteligencia.
8) de 42 a 47 puntos: Nivel medio-alto. Tiene la capacidad de llevar a cabo cualquier tarea de las que se exigen a un perro corriente.
:x de 30 a 41 puntos: Nivel de inteligencia media. En ciertos trabajos se mostrará muy dotado, pero no tanto para otros.
:? de 24 a 29 puntos: Nivel bajo. A veces muestra destellos de agudeza, pero la mayor parte del tiempo tendrá algunas dificultades para entender lo que queremos de él. Aprenderá el mínimo de órdenes básicas (sentarse, acudir a la llamada, y poco más). Su utilidad dependerá de su inteligencia instintiva, es decir, de las capacidades que es capaz de desarrollar por la herencia genética de su raza.
:? de 18 a 23 puntos: Límite de la normalidad. Trabaja sin problemas en un entorno organizado y de poca actividad, y si no se le presentan situaciones nuevas.
:( menos de 18 puntos: Deficiente. La convivencia con estos animales puede presentar problemas.


TRUQUITOS DE ADIESTRAMIENTO

Divertirse con el perro es necesario para establecer un vi¬nculo de comunicación. Los ejercicios de adiestramiento que se describen a continuación están enfocados a proporcionar diversión tanto para el perro como para su propietario.

Las ӓrdenes no tienen que ser necesariamente las que se indican. Se puede cambiar por ejemplo pata por mano para que suene mejor, pero siempre deben ser las mismas ӓrdenes.

Dar la pata: La secuencia a seguir para conseguir que nuestro amigo nos dé la pata es la siguiente: En un primer momento, partiendo de la posición sentado, cogemos una de las patas de nuestro perro y le proporcionamos una golosina con la otra mano. Posteriormente mantenemos cogida la pata pronunciando la orden "pata". Más adelante, incluso podemos enseñarle a distinguir su pata derecha de su pata izquierda.

Caballito: Conseguimos este truco partiendo de la orden sentado y con una golosina o un juguete colocado por encima de la cabeza del animal. Motivamos así que intente conseguir su premio cumpliendo la orden de sentado. Cuando el perro levante sus patas delanteras pronunciaremos la orden "ARRIBA" y premiaremos su acción.
Baile: Vuestra pareja de baile perfecta la conseguiréis con el siguiente ejercicio.

Es una variante del anterior ejercicio. Cuando lo domine, podemos hacer que baile haciendo rotar su juguete por encima de la cabeza del perro pronunciando la orden " BAILA".

Muerto: Captamos la atención de nuestro perro con su juguete y partiendo de la orden "ter" lo tumbamos lateralmente, ordenándole "MUERTO" y "QUIETO", ayudándonos de las señales con las manos en las órdenes, para posteriormente premiar con su juguete el ejercicio.

Arrastrarse: Su perro también puede avanzar a ras de suelo. Partiendo de la posición de tierra invitaremos a nuestro perro a conseguir su juguete cumpliendo nuestra orden "ter". En cuanto el animal empieza su avance, pronunciaremos la orden "RAS" y le premiaremos con su juguete.

Rodar: ¿Cómo hacer que su perro juegue dando vueltas por el suelo?: Partiendo de la posición de tierra llamaremos la atención de nuestro perro con su juguete haciéndolo rotar a su alrededor, El perro intentara conseguir su premio cumpliendo la orden "TER" y rotaráá sobre si mismo. Al finalizar premiaremos su acción.

Cobro: Para que el perro realice este ejercicio debe de recoger su juguete cuando le sea lanzado y traérnoslo. Posteriormente le lanzaremos otros objetos ordenándole "COBRA" y "TRAE" (para ayudarle podemos combinar su juguete con el objeto a recoger como por ejemplo unas llaves atadas a su juguete). Posteriormente la orden "COBRA", se puede generalizar para traernos el pan o llevar su correa de paseo.

Vehículo: ¿Cuál debe ser la secuencia de ejercicios para conseguir que su perro suba a la parte posterior del coche?: Es importante utilizar su juguete o comida para premiar al perro y motivarle a realizar la acción de subir, una vez el perro haya subido la recompensa debe tenerla constantemente para que asocie que el coche es algo agradable. Aprovecharemos que el perro está saltando al interior del vehículo para utilizar la orden "HOP".

Necesidades a la orden: Para realizar este ejercicio hemos de aprovechar los horarios en los que sabemos que el perro realiza sus necesidades e ir introduciendo la orden "JOB" en el instante que las realizan. Utilizamos una orden muy diferenciada de nuestro idioma normal por seguridad.


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